El ruido de los frenos y los alaridos retumbaron en la lluviosa mañana de barrio El Bosque. Los vecinos salieron a la puerta y se toparon con la macabra escena. Dos hombres estaban tirados en medio de la calle, otro se tomaba la cabeza, y una mujer lloraba desconsoladamente.

Dos hombres murieron ayer como consecuencia de un accidente ocurrido en barrio El Bosque. Alrededor de las 11.30, una motocicleta Honda Hero 125, en la que viajaban Alberto Roque Wiernes (de 73 años) y su hijo Miguel Ángel Wiernes (de 35), circulaba por calle San Miguel.

Un Chevrolet Corsa que era conducido por Teresa Beatriz Ortiz y su esposo Juan Gregorio Carrizo, circulaba por calle España.

El auto giró hacía San Miguel, justo detrás de la moto. Por razones que aún los investigadores están tratando de dilucidar, el conductor de la moto realizó una maniobra brusca y terminó siendo embestido por el auto.

El impacto fue mortal. El auto arrastró a la moto a lo largo de 10 metros. Alberto Wiernes falleció en el acto mientras que su hijo murió minutos después de llegar al hospital Padilla.

La conductora del automóvil quedó presa de una crisis de nervios y fue derivada al Centro de Salud, donde también fue atendida por unos traumatismos leves a causa del accidente.

Carrizo estaba estático, la situación lo había dejado helado. "La verdad es que no sé qué pasó. Ellos se cruzaron y no tuvimos tiempo de frenar. A la moto la arrastramos durante un tramo. Estoy shockeado", le dijo a LA GACETA el hombre, que iba en el asiento del acompañante del auto.

La zona comenzó a poblarse de curiosos que, al ver la magnitud del accidente, se tomaban sus rostros y no podían creer lo ocurrido.

Marcos Rojas estaba impresionado. El hombre venía en su camioneta justo detrás del auto y fue el testigo principal del accidente.

"Aparentemente, el conductor de la moto quiso esquivar un bache, y se cruzó justo delante del auto. La mujer no tuvo tiempo de esquivarlo y terminó arrollándolos. Fue terrible", dijo Rojas, quien estaba conmocionado por lo que le había tocado vivir.

De inmediato llegaron al lugar personal de la comisaría 6ª, de Criminalística y de la Policía Científica quienes realizaron las pericias correspondientes.

Reductores

Los vecinos del lugar estaban indignados. Según afirmaban, la calle es muy insegura por la cantidad de vehículos que circulan. "Estamos cansados de los accidentes. Acá hay varios depósitos por lo que siempre están pasando camiones. También circula una línea de colectivos", dijo Eduardo Palavecino, un vecino de la zona.

"Le pido a las autoridades que coloquen reductores de velocidad en la esquina de San Miguel y España. No podemos seguir viviendo al límite. Los autos muchas veces pasan a gran velocidad. Por la escuela, acá hay niños constantemente" afirmó Palavecino.